Tropilaelaps mercedesae se perfila como una gran amenaza para la abeja occidental, Apis mellifera, y su reciente detección en Europa del Este (Rusia y Georgia) ha suscitado preocupación e interés por la propagación del parásito.
Entender cómo se mueven los ácaros dentro de las colonias de abejas y entre ellas es clave para predecir su impacto en la apicultura. Estudios anteriores en regiones tropicales demostraron que los ácaros pueden propagarse a través de las abejas que buscan alimento, pero se sabe poco sobre este proceso en climas templados.
Una nueva investigación, publicada en el Journal fo Economic Entomology, estudió la dispersión de ácaros durante un enjambre natural en Georgia. En este estudio, 8 ácaros hembra abandonaron la colonia original con el enjambre; 4 murieron en el plazo de una semana, mientras que los otros 4 entraron en las celdas de cría de las abejas melíferas, y 2 de ellos se reprodujeron con éxito. Estos resultados demuestran que la enjambrazón podría ser una posible vía de dispersión de los ácaros, lo que permitiría una rápida expansión. Será necesario seguir investigando para comprender el fenómeno, y los apicultores y las autoridades deberán seguir prestándole la máxima atención.
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