Los insectos polinizadores más conocidos son las abejas, especialmente la abeja melífera (Apis mellifera), pero otras abejas Apis y no Apis (por ejemplo, los abejorros) también son excelentes polinizadores. La actividad de los polinizadores favorece los entornos ricos en vegetación que conforman la mayoría de los ecosistemas terrestres. El buen funcionamiento de estos hábitats y sus beneficios son esenciales para mantener todas las formas de vida del planeta. Una de las contribuciones más importantes de la naturaleza a las personas es la polinización de diversos cultivos fundamentales para el consumo humano y las economías de muchas regiones. Sin embargo, los servicios de polinización natural están disminuyendo en distintas partes del mundo porque hay menos polinizadores o menos diversidad en sus comunidades. Cuando se produce un déficit en este ámbito, la respuesta típica a los bajos rendimientos agrícolas resultantes es ampliar la superficie cultivada y aplicar métodos agrícolas inadecuados. Se trata de un enfoque habitual en la intensificación convencional y crea presiones medioambientales que provocan más pérdidas de recursos naturales, perjudicando aún más a las comunidades de polinizadores.
Apimondia trabaja para desarrollar conocimientos teóricos y prácticos sobre temas como la biología de las diferentes especies de polinizadores, los rasgos de comportamiento, la ecología de las comunidades de polinizadores, el valor tangible e intangible de sus servicios en entornos cultivados y naturales, las prácticas respetuosas con los polinizadores y las percepciones de los productores, entre muchos otros. Gracias a estas investigaciones, cada vez se reconoce más el valor de las distintas comunidades de polinizadores para la polinización de los cultivos, lo que demuestra el alcance estimado de su pérdida y facilita la cuantificación de los costes y beneficios de las prácticas respetuosas con los polinizadores. La importancia de preservar los hábitats naturales de los polinizadores y aumentar la biodiversidad para reducir los insumos sintéticos y crear un agroecosistema sano y resistente es también un área clave de investigación.
Estamos avanzando en la comprensión de las causas y consecuencias de la mortalidad de las abejas. Esta tarea se lleva a cabo mediante el estudio de la nutrición y toxicología de las abejas, la prospección de distintas regiones, la creación de consorcios apícolas y el desarrollo de proyectos de investigación.
Toda esta información es una valiosa herramienta para diseñar y aplicar planes de gestión que fomenten la presencia de polinizadores en entornos naturales y productivos. Por ejemplo, Apimondia ha contribuido a elaborar directrices y protocolos de la FAO para la evaluación socioeconómica de las prácticas favorables a los polinizadores y ha puesto en marcha varias iniciativas en pequeñas explotaciones familiares de países en desarrollo.
También participamos en plataformas intergubernamentales, colaborando con asociaciones de la sociedad civil y sirviendo de enlace con actores políticos para debatir políticas pendientes y acercar las necesidades de productores, apicultores y consumidores a los foros de debate. Algunas de las principales actividades son la participación en simposios, la redacción de proyectos de ley de regulación de la apicultura y la elaboración de informes para los responsables políticos que den una idea de la situación actual de los polinizadores en todo el mundo.