Los cursos de apicultura son útiles incluso para quienes ya son apicultores. Así lo demuestra un estudio realizado por investigadores de la Universidad Ondokuz Mayıs de Türkiye , que examinó si la formación técnica para adultos mejora los conocimientos y de qué manera.
Los resultados fueron claros: incluso en un país con una larga y sólida tradición apícola, los cursos de formación mejoran enormemente los conocimientos de los apicultores y ayudan a corregir las ideas erróneas más comunes.
Antes de los cursos, por ejemplo, un gran número de apicultores daba respuestas incorrectas a preguntas sencillas pero muy importantes, así como:
“La miel cristalizada se produce con aditivos de azúcar?”
“¿Las abejas producen miel a partir del polen?”
“¿La reina se convierte en adulta en 16 días?”
“El agujero de entrada de la colmena debe estar orientado hacia el norte?”
“Todas las enfermedades de las abejas pueden tratarse con pharm?”
La formación sigue siendo una herramienta esencial para afrontar los nuevos retos de la apicultura, en primer lugar el cambio climático y las enfermedades emergentes.
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