La apicultura europea se encuentra bajo presión desde múltiples frentes. En un reciente entrevista en el simposio de APICAVE en Portugal, el veterano apicultor Antonio Gómez Pajuelo apunta a los imparables ácaros varroa, al polen debilitado por el cambio climático y a los residuos tóxicos de los tratamientos. Los avispones asiáticos empeoran aún más las cosas. España tiene tres millones de colmenas, más que Estados Unidos, pero la mala coordinación y la sequía provocan pérdidas en invierno.
El mercado de la miel añade otra capa de dificultad. Las importaciones baratas, la competencia de precios y la adulteración generalizada están desestabilizando el sector. Robert Chlebo, Presidente de la Comisión Regional para Europa de Apimondia, advierte de que aproximadamente la mitad de las muestras de miel importada analizadas presentan signos de adulteración con jarabe de azúcar. Etienne Bruneau, antiguo Presidente del COPA-COGECA, señala otras presiones, como el acuerdo comercial con Mercosur y los nuevos adulterantes que los actuales métodos de detección aún no pueden identificar.
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