El 14 de octubre, el Tribunal Supremo de Rumania dictaminó a favor de Eco Ruralis y ROMAPIS (la Federación Rumana de Asociaciones Apícolas) en su batalla legal en curso contra las autorizaciones de emergencia para los plaguicidas neonicotinoides.
Ambas organizaciones impugnaron las derogaciones de emergencia que habían permitido el uso de neonicotinoides prohibidos en la UE y que el Ministerio de Agricultura de Rumania había concedido repetidamente durante los últimos 12 años. En el último procedimiento judicial, relativo a una derogación para el uso de imidacloprid y tiametoxam en semillas de maíz y girasol, el Tribunal de Apelación de Cluj desestimó su demanda y ordenó que pagaran más de 18.000 RON (aproximadamente 3.790 USD) en costas legales.
El Tribunal Supremo ha revocado ahora esa decisión, eliminando la obligación de pagar estos gastos y devolviendo el caso al Tribunal de Apelación de Cluj para una nueva audiencia. La derogación aún no ha sido suspendida, pero esta decisión representa una importante primera victoria.
Lea la sentencia (en rumano) aquí.
Lea el comunicado de prensa de Eco Ruralis en Rumania y Inglés.


