Las abejas sociales muestran algunas reacciones orofaciales a los sabores que reflejan una evaluación afectiva. Estos comportamientos son más que simples reflejos de alimentación o expresiones de motivación; son bastante análogos a las reacciones de los mamíferos al probar algo que es bueno o no bueno para ellos.
Un nuevo estudio realizado en Bombus terrestris y publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias demuestra que los abejorros muestran dos comportamientos específicos cuando prueban algo dulce o amargo.
Si comen algo dulce, como jarabe de azúcar, extienden sus lenguas después de consumirlo. Si comen algo amargo o salado, mueven la cabeza en su lugar.
Según los investigadores, estos hallazgos sugieren que los abejorros pueden poseer respuestas emocionales relacionadas con el gusto similares a las observadas en otros animales.
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